Tomar las riendas de tu vida puede resultar complicado. Dejarse llevar siempre es bastante cómodo, pero cuando las cosas se complican es cuando nos planteamos que rumbo tomar. El simple planteamiento nos resulta complejo, tomas una decisión una vez analizados los pros y contras pero cuando menos lo esperas aparecen obstáculos difíciles de superar y algunos incluso te obligan a reorientarte.
Es el momento en el que reflexionas y surgen muchas preguntas pero pocas respuestas, aunque con el tiempo he aprendido que nunca debes plantearte una pregunta si no aceptas de antemano que quizá no tenga respuesta. Las cosas suceden por alguna razón y no siempre sabremos el porqué. La teoría en múltiples ocasiones la sabemos, pero la práctica se hace mucho más difícil, porque nuestra parte racional nos grita para avisarnos del posible golpe, cuando nuestros sentimiento guían nuestros actos y van en contra de toda lógica, haciendo muchas veces que la situación no se simplifique.
Por mucho que queramos prever un golpe no siempre podremos evitarlo, hay obstáculos que lograremos esquivar, otros en los que caeremos para aprender una lección, algunos que tan solo nos fortalecerán, aquellos que no esquivas por el disfrute del trayecto, los que parecen sencillos pero marcan en lo más profundo de nuestros ser. Las heridas sanan con el tiempo aunque queden cicatrices, señales de la madurez de uno mismo y el trayecto recorrido. Equivocarse no es de torpes si no de valientes, ya que si tomamos el camino sencillo no podremos exigir una vida plena. Nuestro camino nos conducirá a aquello anhelado, aunque cuando lo vivimos solo vemos el presente y no donde podemos llegar.
Cuando menos lo esperas, cuando menos quieres, cuando no estás preparado, de quien menos pensabas, en el lugar más remoto ¡sucede! Encuentras aquello que tanto buscabas, lo que más querías, la respuesta a tu pregunta, la recompensa de tu esfuerzo, el triunfo añorado...
Yo decido tomar las riendas con fuerza, dirigir mi destino escuchando a mi mente y sintiendo a mi corazón, caeré pero me levantaré, y aunque me cueste se que lo conseguiré, tarde o temprano llegaré.
Un momento de reflexión.
Demuborielra

No hay comentarios:
Publicar un comentario