26 de abril de 2014

Lección a aprender

La vida es muy diferente para cada uno, el camino a recorrer es distinto, las lecciones a aprender unas para cada ser y las situaciones a vivir todo un misterio. A mis 28 años he aprendido muchas lecciones importantes para poder hacer frente a lo que el futuro me depare, y muchas otras que aun debo vivir para enriquecerme de ellas, sin olvidar con las que ahora estoy lidiando. Una de ellas es que todo pasa por alguna razón, aunque nunca descubras él porqué, si pasó era porque así debía de ser. Soy un ser tan racional como pasional, y descubrir el porqué de las cosas siempre me ha inquietado, pero con el tiempo aprendí a resignarme en mi búsqueda, ya que hay porqués que nunca se descubren, y debemos aceptar nuestros límites.
Un hecho a destacar hoy es una lección que aun no he aprendido… una curiosidad a compartir.

Cuando la vida me ha brindado un revés difícil, el golpe ha sido duro pero enseguida me activé a buscar alternativas, soluciones, caminos, opciones… aceptando “ciegamente” esa experiencia como mía para poder hacerle frente lo antes posible. Curiosa reacción de las personas delante de situaciones difíciles… Ahora comentar la situación inversa:
Cuando la vida me ha dado un regalo, una nueva oportunidad, una buena noticia, recompensa, consideración, reconocimiento… es cuando enseguida reaccione dudando, con inseguridades, miedos, analizando la situación para ver si eso “bueno” puede estar sucediéndome. No acepto “ciegamente” esa situación viviéndola plenamente y haciendo todo aquello para disfrutarla con todo mí ser.
¿Por qué? Esta es otra pregunta que he analizado e intentado comprender, y me entristece la conclusión a la que he llegado.

Como una buena maestra me dijo:- Las personas estamos acostumbrados a aprender sufriendo, y en ocasiones cayendo muchas veces en el mismo error.

Estamos tan acostumbrados a que las “desdichas” nos sucedan que las tenemos integradas en nuestra realidad como algo “natural”. Nuestro ser sabe cómo reaccionar (en los mejores de los casos, muchos otros aun no lo han aprendido, o simplemente erran en sus decisiones), qué actitud adoptar, creando unos escudos para no perder fuerzas y enfrentarte a la situación lo más rápido posible. Estos escudos son los culpables de que nuestro ser sufra por guardarte muchos sentimientos, cuyos a lo largo somatizamos físicamente. Este caso claro está,  no es aplicable a todas las personas, hay gente más “afortunada” que dicha lección no ha tenido que vivir, pero muchos mortales sí. Algunos de los menos afortunados aprendimos a buscar recursos para arreglar los problemas, otros aun lo tienen como lecciones pendientes. Pero sin demorarme de mi objetivo, me entristece mucho que mi ser esté más acostumbrado a enfrentarse a las situaciones negativas que positivas.

Cuando algo bueno me sucede no doy crédito a ello, en ocasiones hasta me bloqueo, me siento insegura y no sé cómo reaccionar. Ojalá logré integrar en mi ser la mejor reacción ante algo bueno, hecho que demostrará que habré vivido muchas cosas buenas, ya que aprendemos a base de superar pruebas, y está es de las pocas que estoy dispuesta a experimentar. Quiero vivir situaciones buenas para poder aprender a ser natural ante ellas, ¿y quién no? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario